domingo, 2 de abril de 2017

ESPECIAL DÍA DEL LIBRO INFANTIL (4): EL INCREÍBLE NIÑO COMELIBROS

Hola de nuevo:

Seguimos con este ESPECIAL DÍA DEL LIBRO INFANTIL, en el que os estoy enseñando libros que transmiten el amor por la lectura.

Ahora le toca el turno a un cuento que siempre siempre triunfa con los niños, ya que es muy divertido y también muy absurdo. 

En él, nos encontramos a un niño que adora los libros, pero de una manera muy particular...


¿OS VENÍS A CONOCER ESTA DIVERTIDA HISTORIA?

(PINCHAD EN LAS IMÁGENES PARA VERLAS MÁS GRANDES)



-Título: El increíble niño comelibros
-Autor: Oliver Jeffers


El protagonista de este libro es un niño llamado Enrique, al que le encantaban los libros.

El problema es que no le gustaban de la misma manera en que nos gustan a los demás. No, no, a él le gustaba COMÉRSELOS!!!

Esta afición tan particular empezó de pura casualidad. Un día se comió una palabra, otro día lo intentó con una oración completa, al día siguiente con una página y, al final, se comió un libro completo.



El pequeño fue entrenando y entrenando esta habilidad y, poco tiempo después, era capaz de comerse libros de un solo bocado. Incluso se podía comer varios ejemplares del tirón.

Y, ¿qué tipo de libros comía? Pues de toda clase: novelas, diccionarios, atlas, libros de bromas, de historia, de matemáticas...




Lo mejor de todo era que cuantos más libros comía, más inteligente se volvía. Si, por ejemplo, se comía un libro que hablaba de peces, al momento sabía todo sobre ellos. También aprendió a hacer crucigramas y todo tipo de cosas difíciles.



A Enrique esto de ser tan listo le encantaba y esperaba algún día convertirse en la persona más inteligente del mundo.

Pero... un buen día... EMPEZARON LOS PROBLEMAS.

El pequeño comía demasiados libros y demasiado rápido, así que estos se empezaron a enfadar. Además, su estómago empezó a fallar. El niño empezó a sentirse muy muy enfermo.




Los problemas no acabaron ahí, sino que todos los conocimientos que había adquirido con las comilonas de libros se le empezaron a mezclar.

Así, si alguien le preguntaba cuánto eran 2+6, él respondía que elefante. 

Todo era un desastre, así que Enrique empezó a no querer hablar por pura vergüenza.



Los especialistas le aconsejaron que dejara de comer libros de inmediato. Además, los libros le dijeron que si él se los comía todos, el resto de personas no podrían disfrutar de la lectura.

¿Qué iba a hacer entonces?



Pues muy sencillo. Un día, el pequeño vio un libro a medio comer en el suelo, lo cogió, lo abrió y EMPEZÓ A LEERLO.




Nuestro protagonista descubrió que leyendo también podría convertirse en la persona más inteligente del mundo.

A partir de ese día, Enrique leyó y leyó, aunque bueno... de vez en cuando... algún mordisquito se le escapaba,

(Fijaos en cómo la hoja del libro está recortada con forma de mordisco)



(La contraportada también está recortada)




¿Qué os parece? Es muy divertido y también muy absurdo y, precisamente por eso, triunfa con los niños.

Eso de que un niño se coma literalmente los libros los hace alucinar y reír a partes iguales.

La historia, además de humorística, transmite un gran mensaje de fomento de la lectura. No solo dice que los libros son geniales, sino que leer nos hace a todos y todas más inteligentes.

Por otra parte, el formato, con mordiscos incluidos en las últimas páginas, les encanta a los peques, al igual que ocurre con las expresivas ilustraciones, llenas de humor.


Nada más por mi parte. Espero que os gusten tanto como a mi.

Nos vemos dentro de un rato con la última propuesta, solo apta para FRIKIS ABSOLUTOS DE LA LITERATURA INFANTIL.

Hasta ahora :)




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