viernes, 27 de enero de 2017

"LOS NIÑOS NO QUIEREN LA GUERRA", UN LIBRO PARA REFLEXIONAR SOBRE EL ABSURDO DE LAS GUERRAS

Hola:

Hoy, a pesar de ser sábado, os traigo otro libro ideal para trabajar en el Día de la Paz.

Se trata de Los niños no quieren la guerra, uno de los libros más bonitos de Éric Battut, que nos ayuda a reflexionar sobre las guerras y los motivos por las que se producen.

¿OS VENÍS A CONOCER ESTE BONITO LIBRO?

(PINCHAD EN LAS IMÁGENES PARA VERLAS MÁS GRANDES)




-Título: Los niños no quieren la guerra
-Autor: Éric Battut
-Editorial: JUVENTUD


Empieza el libro diciéndonos que hubo un tiempo en el que existía un bonito país con dos castillos: uno azul y otro rojo. En ellos vivían dos reyes junto a sus hijos y sus súbditos. Todos se llevaba muy bien.




Pero un día, en el que estaban dando un paseo, todo cambió. Unos pájaros pasaron volando y se hicieron caca sobre la nariz de los reyes. Al principio, todo fueron risas, pero luego la cosa se complicó, ya que ambos pensaban que no estaba bien burlarse de estas cosas. 

Para ellos, esto era MOTIVO DE GUERRA



Los reyes se reunieron con sus súbditos y les dijeron que estaban en guerra, que el otro castillo estaba demasiado cerca, que el color de los otros no era bonito y que eso se tenía que acabar. Había que iniciar una batalla.

Lo primero que hicieron fue utilizar toda su artillería y sus lanzas. A pesar de ello, la muralla resistió, sin derrumbarse.



Cuando llegó la puesta de sol, pararon la batalla. Había sido un día triste.

Al día siguiente, todo se reanudó, ahora desde el otro castillo. Y una vez más, no consiguieron nada.

De nuevo, volvió a atardecer y se pararon los combates. Eso sí, el ánimo de la gente era mucho peor. Había sido un día horrible y las lágrimas empezaron a aparecer.



El rey del castillo rojo tenía un plan secreto. Mandaría a sus súbditos a cavar toda la noche, y así alcanzarían el castillo enemigo sin que los rivales se dieran cuenta. 

Claro que... el otro rey había pensado lo mismo...



Cuando ambos se dieron cuenta de que su plan había sido un auténtico fracaso, decidieron que debían hablar y poner fin a la guerra.



Así, bajaron del castillo junto a los ciudadanos. Cada rey tenía a los niños del otro castillo y nadie se había acordado de ellos en todo ese tiempo.

La reacción de los pequeños fue inmediata. Corrieron juntos, unos hacia otros, y empezaron a jugar.

Los soldados, ante tal escena, decidieron bajar sus lanzas. Para ellos, todo debía acabar.

Pero... los reyes, una vez más, tiraron de orgullo y dijeron que no permitirían que la paz llegara al país.



¿Y qué pasó entonces? Pues que los ciudadanos y los niños decidieron darles a los dos reyes un ajedrez. Estos, casi sin darse cuenta, empezaron a jugar.

Pronto, todos perdieron el interés por la guerra, la violencia, las batallas y las bombas.

Afortunadamente, esos tiempos en los que dos castillos se declararon la guerra quedan muy lejanos. 

Ahora, el país es incluso más bonito que en el inicio de los tiempos, ya que unos y otros conviven juntos.




¿Qué os parece? En mi opinión es un cuento precioso, que nos sirve para trabajar muchos aspectos, como son las guerras y sus consecuencias, los motivos por las que estas se producen, las relaciones de poder, las diferencias individuales, el compañerismo, las consecuencias que los conflictos tienen en los niños...

Evidentemente, es un relato bastante ilídico, adaptado para que los niños entiendan una situación que en la vida real es horrible. Lo ideal es que después de la lectura se inicie un debate (con más o menos profundidad según edades) en el que se hable de todos estos conceptos.

Nada más por mi parte. Comentaros que en Youtube tenéis bastantes vídeos de este libro, por si los queréis ver.

Nos vemos mañana.

Feliz día :)


No hay comentarios:

Publicar un comentario