viernes, 27 de enero de 2017

HOY REFLEXIONAMOS SOBRE LOS JUEGOS DE PISTOLAS Y EL TRABAJO EN EQUIPO CON "PUM PUM HICE DAÑO A LA LUNA"

Hola:

Hoy os traigo un libro que me encanta, perfecto para leer en el Día de la Paz, que se celebra el próximo lunes 30 de Enero.

Es ideal para trabajarlo tanto en casa como en el colegio, para reflexionar con los niños sobre la idoneidad o no de jugar a pistolas u otros juegos bélicos similares.


¿OS VENÍS A CONOCERLO?

(PINCHAD EN LAS IMÁGENES PARA VERLAS MÁS GRANDES)



-Título: Pum Pum hice daño a la luna
-Autores: Luis Amavisca y Esther G. Madrid
-Editorial: NUBEOCHO


El libro comienza cuando dos niños se van a la cama, ya que es la hora de dormir. El problema es que uno de ellos, Nicolás, no tiene demasiado sueño, así que empieza a dar patadas en la cama y a simular pistolas con sus manos.



Su hermano Carlos le recuerda que a su mamá no le gustan nada esos juegos, pero él no hace ni caso. Se lo está pasando genial simulando que dispara a un sitio y a otro.

De repente, en uno de esos disparos, Nicolás alcanza a la luna. Los dos hermanos miran cómo esta cae y cae desde el cielo hasta el suelo.



Muy nerviosos, salen a la calle junto a su mamá y algunos vecinos. Nadie puede creer lo que está pasando.

Efectivamente, se encuentran a la brillante luna en el suelo, con los ojos cerrados.  El niño, llorando, le dice a su mamá que ha sido él, que él la ha matado.

En ese mismo momento, ella abre los ojos, advirtiendo que no está muerta. Simplemente se ha caído del cielo del susto tan grande que se ha llevado.

Y claro, siendo tan tan grande, ahora no sabe cómo va a volver a subir a su sitio.



Los niños deciden entonces ayudarla por todos los medios. Primero intentan moverla, pero no pueden con ella, porque es demasiado pesada. 

Una hormiguita, que pasaba por allí, les aconseja que la lleven a la Gran Montaña, ya que está muy cerca del cielo. Pero claro... siguen sin saber cómo transportarla.

Dice el refrán que la unión hace la fuerza, así que toda la colonia de hormigas se une para conseguir moverla.



Todos juntos se ponen entonces en camino sin demora, ya que les esperaba una larga noche, en la que tendrían que atravesar el bosque y muchos senderos.



Cuando llegan por fin a la Gran Montaña, Nicolás sugiere a su nueva amiga que de un salto grande para volver arriba, pero esta le dice que ella no puede hacer eso porque no tiene piernas.

¿Qué pasará entonces? ¿Conseguirá la luna subir a su sitio? ¿Cómo se las ingeniarán para poder con ella?

Para averiguarlo, tendréis que leer el final. Lo que está claro es que el pequeño aprendió que nunca más jugaría con pistolas, ya que con esos juegos podía hacer daño a la luna o a otros seres queridos.


¿Qué os parece? A mi me encantó desde el primer momento en que lo leí, ya que aborda el tema con mucha sensibilidad y a través de un relato dinámico, en el que estás deseando saber qué va a ocurrir. No se recurre, por tanto, al drama excesivo, así que ideal para niños a partir de 3-4 años (también lo podréis utilizar con niños mayores, incidiendo y profundizando más en el debate posterior)

Además, el cuento no solamente nos habla de esto, sino que tiene otros muchos mensajes bonitos en su interior, como la importancia de trabajar en equipo, el saber perdonar, el saber reconocer los errores...

Y si el texto es bonito, las ilustraciones no se quedan atrás. Son dibujos bastante expresivos, que reflejan perfectamente el estado de ánimo de los distintos protagonistas.

En resumen, un libro de aventuras redondo, que nos ayudará a hablar de un tema muy muy importante (y, por desgracia, demasiado vigente aún hoy en día).

Espero que os guste.

Hasta mañana :)




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