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lunes, 17 de julio de 2017

NUNCA HAGAS COSQUILLAS A UN TIGRE, UN LIBRO MUY DIVERTIDO SOBRE NIÑOS "HIPERACTIVOS"

Hola:

Hoy os traigo un libro que me encanta por muchas razones: es muy divertido, es imaginativo, tiene unas ilustraciones preciosas y nos muestra a una protagonista que puede dar mucho que hablar.

Y, ¿por qué puede dar mucho que hablar? Pues bien, porque nos muestra a una niña muy inquieta, muy movida, muy viva y muy curiosa. 

Y aquí, precisamente, se puede crear el debate, ya que muchos lectores opinarán que estamos ante una niña propiamente dicha, con mucha imaginación y ganas de aprender y explorar. Otros, sin embargo, pensarán que estamos ante una niña típicamente "hiperactiva", que necesita atención y normas continuas.


¿OS VENÍS A CONOCER ESTE LIBRO TAN DIVERTIDO?

(PINCHAD EN LAS IMÁGENES PARA VERLAS MÁS GRANDES)



-Título: Nunca hagas cosquillas a un tigre
-Autores: Pamela Butchart y Marc Boutavant
-Editorial: LIBROS DEL ZORRO ROJO


Empieza el cuento presentándonos a Zara Zarandilla, una niña que no para de bailar, saltar, correr, brincar y hacer piruetas en todo el día.

Y el problema es que no puede parar de hacer estas cosas. Bueno, más bien es que no quiere dejar de hacerlas, por mucho que los demás le digan que es un pequeño diablillo.



La actitud de la niña provoca que los adultos de su alrededor no paren de decirle eso de "Zara, para". Tanto si está jugando con los guisantes como si está pintando con las trenzas o si está mezclando la lana la respuesta que obtiene es esta. Día tras día, hora tras hora.



Zara no se está quieta ni en sueños y todos dicen que es como un rabo de lagartija.

Un buen día, la niña va junto a sus compañeros de clase y a su maestra de visita al zoo. Y claro, a nadie le extraña que Zara, nada más llegar, se ponga a correr y saltar. Todos están acostumbrados a su actitud.

De repente empieza a escuchar avisos de todo tipo: ¡no asustes a las serpientes!, ¡no molestes a los osos!, ¡no pongas nerviosos a los elefantes!, ¡deja en paz a los monos!.... Así con toda clase de animales.



La niña, además, recibe una advertencia muy particular, a la que debe prestar especial atención: ¡¡¡NUNCA, NUNCA DEBE HACERLE COSQUILLAS AL TIGRE!!!

Pasa la mañana y de pronto llega la hora de comer. Es entonces cuando la pequeña se pregunta la razón por la que no puede hacerle cosquillas al tigre. Bajo su punto de vista eso es algo muy injusto y que carece de razón (al fin y al cabo a ella le han dado la norma pero no le han explicado nada más)

Y claro, en un intento de descubrir el porqué de esta norma tan "absurda", Zara se escabulle mientras sus compañeros acaban de comer.

Empieza a andar y andar hasta que llega a la jaula del tigre...

Una vez allí coge una pluma y...




Y... se lía parda, pero muy muy parda. El tigre gruñe y lanza una zarpada al aire, que rompe una rama. La rama derriba a la serpiente, que golpea al oso, que choca con la morsa, que empuja al perezoso, que aplasta al pingüino, que rebota en el cocodrilo, que muerde a la mofeta, que apesta al panda, que patea al rinoceronte, que embiste al hipopótamo, que vuela por los aire y cae a una charca. Entonces, el león ruge, el loro chilla, la serpiente silva y los elefantes trompetean.




(Esta es la parte favorita de los niños, ya que las páginas de la derecha e izquierda se despliegan, mostrando la cadena de desastres que se crea por culpa de las cosquillas hechas al tigre).

Volviendo al cuento, el caos más absoluto está creado, ya que no solamente los animales están nerviosos, sino que la señorita Metienefrita grita y los niños se parten de risa, mientras que  el cuidador del zoo llega corriendo, al borde del colapso.

Entonces, de repente, Zara chilla, al grito de ¡¡¡QUIETOS!!!, pidiendo a todo el mundo que deje de chillar, graznar, salpicar, aletear, correr, empujar o chocar.



Y lo más curioso es que esto funciona, ya que poco a poco va volviendo la normalidad al ambiente. Los humanos se van calmando y callando y los animales van regresando tranquilos a sus casas.

Entonces Zara, que se da cuenta de su error, pide perdón. La niña aprende que nunca jamás debe volver a hacer cosquillas a un tigre.

Aunque claro... la curiosidad de la pequeña es ilimitada, así que a la hora de volver a casa se pregunta cuál es la razón por la que no se puede visitar a los osos polares...




¿Qué os parece? A mi es un libro que me hace muchísima gracia, entre otras cosas porque yo, de pequeña, fui una niña parecida a esta. Vamos, que era una niña terrorista, que con cada ocurrencia que tenía ocasionaba un pequeño desastre (pobre de mi si por aquella época hubiera existido la moda de la hiperactividad y la falta de atención...).

Y mira, a pesar de ello, crecí de forma correcta, sin meterme nunca en problemas serios, con un buen rendimiento escolar, madurando poquito a poco, comprendiendo el funcionamiento de la sociedad y aceptando que había ciertas normas que era importante respetar. 

Es un cuento que me gusta mucho tanto para niños como para adultos, ya que a ambos grupos de edad les puede servir para reflexionar sobre diversas cosas.

A los niños les hará muchísima gracia el argumento, por lo imaginativo que es y por el desastre creado. Como os decía anteriormente, les gustará especialmente la parte en la que el libro se despliega y se narra el caos en cadena.

Además de la gracia, los puede ayudar a reflexionar sobre las consecuencias de sus acciones. Al fin y al cabo, ser movido, inquieto o tener ganas de aprender no es negativo, pero hay ciertas normas básicas que todos debemos cumplir, porque si no se puede liar una bien gorda.

A los adultos, el cuento les puede servir para reflexionar sobre este tipo de niños, sobre la existencia real o no de la hiperactividad, sobre los límites de la normalidad y no normalidad en ciertos comportamientos de los niños... También puede ayudar a reflexionar sobre las normas y sobre el cómo aplicarlas (las explicaciones asociadas siempre viene bien).

Con respecto a las ilustraciones, comentar que son muy humorísticas y coloridas, así que llamarán mucho la atención de los niños. Me gustan especialmente las caras con diversas emociones de los distintos personajes, ya que son muy identificativas.

En resumen, un libro muy chulo, con el que reír y pasar un buen rato.

Nos vemos mañana con más recursos. Feliz día :)





jueves, 18 de mayo de 2017

ESTO NO ES UNA SELVA, UN LIBRO SOBRE EL "NO" Y LA ADOSLESCENCIA

Hola:

Todos aquellos que tenéis contacto con niños de primeras edades, ya sea porque sois padres, tíos, primos, docentes o derivados sabréis que, alrededor de los 2 años estos pasan por una primera adolescencia (la adoslescencia) en la que quieren reafirmar su identidad y su independencia y en la que disfrutan diciendo lo que sí y lo que NO quieren hacer. Es, por suerte o por desgracia, la época de las rabietas y del no.

El libro que hoy os traigo tiene como protagonista a una niña que está precisamente en esa etapa y que, por tanto, disfruta diciendo NO, NO Y NO a todo, lo que le traerá algunos quebraderos de cabeza...


¿OS VENÍS A DESCUBRIR ESTE "NEGATIVO" LIBRO?

(PINCHAD EN LAS IMÁGENES PARA VERLAS MÁS GRANDES)



-Título: Esto no es una selva
-Autoras: Susanna Isern y Rocío Bonilla
-Editorial: FLAMBOYANT


Empieza el libro presentándonos a Paula, una niña que un buen día aprendió a decir la palabra NO.

Si alguien le pedía que se lavara los dientes ella decía que no, si alguien le decía que debía peinarse ella respondía que no... Lo mismo ocurría con cualquier otra orden o sugerencia.

Al fin y al cabo, decir que no a todo era divertidísimo...



Su madre, que aguantaba esta situación pacientemente, intentando entender la difícil etapa que atravesaba su hija, ya no sabía muy bien qué hacer frente a esta situación.

Un día le dijo a la niña que debía ponerse el pijama, ordenar un poco su habitación y dormir en la cama, porque eso se parecía cada vez más a una selva. Sin embargo, la respuesta que obtuvo fue la misma: NO.



Y después de tanta negativa por parte de la pequeña... ALGO OCURRIÓ...

De repente, como de la nada, un león apareció en la habitación de Paula. Por suerte, el animal estaba profundamente dormido.

La niña salió muy asustada de su cuarto, intentando hacer el mínimo ruido. Pero, justo cuando cerró la puerta, se encontró con dos tucanes, que no paraban de montar jaleo.



La pequeña, muy desorientada, se fue hacia la habitación de sus padres, para ver si ellos le podían explicar algo.

¿Qué encontró allí? A sus padres desde luego que no. En su lugar había una familia de osos, que estaban utilizando todas las cosas de papá y mamá.



La pequeña, que estaba cada vez más aturdida y confusa, se dirigió hacia el baño. Por un momento suspiró aliviada, ya que allí todo parecía en orden...

De pronto, vio a un hipopótamo gigante que se estaba dando un buen baño. El animal estaba destrozándolo todo con sus chapoteos.



Cuando salió del baño se dirigió hacia el comedor y, nuevamente, se encontró con un pequeño caos. En esta ocasión propiciado por un grupo de chimpancés, que no paraban de destrozar los libros.

Y, como a la pequeña le entró hambre porque no había desayunado, se dirigió hacia la cocina, que estaba invadida por un jabalí, pájaros variados, una serpiente y muchos otros animales que, por supuesto, la estaban liando.



La pequeña recordó que, como todos los sábados, tenía natación, así que se fue al lavadero a buscar la mochila.

¿Qué encontró allí? Pues a un cocodrilo, que llevaba puesto su bañador y sus gafas.

Paula, que estaba ya al borde del ataque de nervios, decidió que lo mejor era abandonar esa casa y pedir ayuda a su vecina. Seguro que ella sabía dónde estaban sus padres.

Pero, justo al salir, se encontró con otra desagradable sorpresa, la peor de todas: su casa había desaparecido y se había convertido en una selva llena de árboles, animales, lianas...



También se dio cuenta, gracias al reflejo del agua, de algo terrible: le había salido una cola en la parte baja de la espalda.

La niña entonces, completamente desesperada, gritó con todas sus fuerzas que su casa no era una selva y que ella no era, bajo ningún concepto, un animal salvaje.



¿Qué ocurrirá entonces? Pues tendréis que leer el libro para averiguarlo. Ya sabéis que si no aguantáis el misterio y no tenéis una buena biblioteca o librería cerca de casa me podéis dejar un comentario en redes sociales y yo os hago spoiler.


¿Qué os parece? A mi es un libro que me gusta por varias razones:

-Se refleja muy bien esta etapa que atraviesan todos los niños alrededor de los 2-3 años, en la que disfrutan dejando muy claro cuáles son las cosas que les gustan y las que no

-La originalidad de la historia, que es todo un canto a la imaginación y que hará reflexionar a los pequeños sobre los límites. Al fin y al cabo, decir que no puede ser muy divertido, pero hay cosas que hay que hacer sí o sí para evitar el desastre

-La actitud de la madre, que aunque está bastante desesperada, intenta entender a su hija

-Las magníficas ilustraciones, realizadas por Rocío Bonilla (ya os he reseñado más libros de esta autora, de la que soy muy muy fan).


Nada más por mi parte. Os dejo con un vídeo que contiene un fragmento del cuento narrado por los hijos de Susanna Isern, la escritora del libro.





Por otra parte, pinchando AQUÍ podréis ver varios vídeos sobre el proceso creativo del libro.


Espero que os guste y, si estáis sufriendo esta fase con vuestros peques... PACIENCIA, MUCHA PACIENCIA, que todo pasa.

Nos vemos mañana con más recursos.

Feliz día :)