jueves, 18 de mayo de 2017

ESTO NO ES UNA SELVA, UN LIBRO SOBRE EL "NO" Y LA ADOSLESCENCIA

Hola:

Todos aquellos que tenéis contacto con niños de primeras edades, ya sea porque sois padres, tíos, primos, docentes o derivados sabréis que, alrededor de los 2 años estos pasan por una primera adolescencia (la adoslescencia) en la que quieren reafirmar su identidad y su independencia y en la que disfrutan diciendo lo que sí y lo que NO quieren hacer. Es, por suerte o por desgracia, la época de las rabietas y del no.

El libro que hoy os traigo tiene como protagonista a una niña que está precisamente en esa etapa y que, por tanto, disfruta diciendo NO, NO Y NO a todo, lo que le traerá algunos quebraderos de cabeza...


¿OS VENÍS A DESCUBRIR ESTE "NEGATIVO" LIBRO?

(PINCHAD EN LAS IMÁGENES PARA VERLAS MÁS GRANDES)



-Título: Esto no es una selva
-Autoras: Susanna Isern y Rocío Bonilla
-Editorial: FLAMBOYANT


Empieza el libro presentándonos a Paula, una niña que un buen día aprendió a decir la palabra NO.

Si alguien le pedía que se lavara los dientes ella decía que no, si alguien le decía que debía peinarse ella respondía que no... Lo mismo ocurría con cualquier otra orden o sugerencia.

Al fin y al cabo, decir que no a todo era divertidísimo...



Su madre, que aguantaba esta situación pacientemente, intentando entender la difícil etapa que atravesaba su hija, ya no sabía muy bien qué hacer frente a esta situación.

Un día le dijo a la niña que debía ponerse el pijama, ordenar un poco su habitación y dormir en la cama, porque eso se parecía cada vez más a una selva. Sin embargo, la respuesta que obtuvo fue la misma: NO.



Y después de tanta negativa por parte de la pequeña... ALGO OCURRIÓ...

De repente, como de la nada, un león apareció en la habitación de Paula. Por suerte, el animal estaba profundamente dormido.

La niña salió muy asustada de su cuarto, intentando hacer el mínimo ruido. Pero, justo cuando cerró la puerta, se encontró con dos tucanes, que no paraban de montar jaleo.



La pequeña, muy desorientada, se fue hacia la habitación de sus padres, para ver si ellos le podían explicar algo.

¿Qué encontró allí? A sus padres desde luego que no. En su lugar había una familia de osos, que estaban utilizando todas las cosas de papá y mamá.



La pequeña, que estaba cada vez más aturdida y confusa, se dirigió hacia el baño. Por un momento suspiró aliviada, ya que allí todo parecía en orden...

De pronto, vio a un hipopótamo gigante que se estaba dando un buen baño. El animal estaba destrozándolo todo con sus chapoteos.



Cuando salió del baño se dirigió hacia el comedor y, nuevamente, se encontró con un pequeño caos. En esta ocasión propiciado por un grupo de chimpancés, que no paraban de destrozar los libros.

Y, como a la pequeña le entró hambre porque no había desayunado, se dirigió hacia la cocina, que estaba invadida por un jabalí, pájaros variados, una serpiente y muchos otros animales que, por supuesto, la estaban liando.



La pequeña recordó que, como todos los sábados, tenía natación, así que se fue al lavadero a buscar la mochila.

¿Qué encontró allí? Pues a un cocodrilo, que llevaba puesto su bañador y sus gafas.

Paula, que estaba ya al borde del ataque de nervios, decidió que lo mejor era abandonar esa casa y pedir ayuda a su vecina. Seguro que ella sabía dónde estaban sus padres.

Pero, justo al salir, se encontró con otra desagradable sorpresa, la peor de todas: su casa había desaparecido y se había convertido en una selva llena de árboles, animales, lianas...



También se dio cuenta, gracias al reflejo del agua, de algo terrible: le había salido una cola en la parte baja de la espalda.

La niña entonces, completamente desesperada, gritó con todas sus fuerzas que su casa no era una selva y que ella no era, bajo ningún concepto, un animal salvaje.



¿Qué ocurrirá entonces? Pues tendréis que leer el libro para averiguarlo. Ya sabéis que si no aguantáis el misterio y no tenéis una buena biblioteca o librería cerca de casa me podéis dejar un comentario en redes sociales y yo os hago spoiler.


¿Qué os parece? A mi es un libro que me gusta por varias razones:

-Se refleja muy bien esta etapa que atraviesan todos los niños alrededor de los 2-3 años, en la que disfrutan dejando muy claro cuáles son las cosas que les gustan y las que no

-La originalidad de la historia, que es todo un canto a la imaginación y que hará reflexionar a los pequeños sobre los límites. Al fin y al cabo, decir que no puede ser muy divertido, pero hay cosas que hay que hacer sí o sí para evitar el desastre

-La actitud de la madre, que aunque está bastante desesperada, intenta entender a su hija

-Las magníficas ilustraciones, realizadas por Rocío Bonilla (ya os he reseñado más libros de esta autora, de la que soy muy muy fan).


Nada más por mi parte. Os dejo con un vídeo que contiene un fragmento del cuento narrado por los hijos de Susanna Isern, la escritora del libro.





Por otra parte, pinchando AQUÍ podréis ver varios vídeos sobre el proceso creativo del libro.


Espero que os guste y, si estáis sufriendo esta fase con vuestros peques... PACIENCIA, MUCHA PACIENCIA, que todo pasa.

Nos vemos mañana con más recursos.

Feliz día :)

1 comentario:

  1. Qué buena pinta tiene!! voy a echarle un ojo para mis peques
    Ahora me has dejado con la intriga, jaja

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