jueves, 17 de noviembre de 2016

HOY OS PRESENTO LA TRILOGÍA DE LOS SOMBREROS, UNA SAGA IMPRESCINDIBLE + PROPUESTA DE ACTIVIDADES

Hola:

Muchas veces, en el mundillo de la literatura infantil, nos encontramos cuentos muy políticamente correctos y bastante moralistas. Son libros en los que hay buenos muy buenos y malos muy malos, y en los que los personajes aprenden una gran lección. Seguro que sabéis a qué me estoy refiriendo.

La trilogía que os traigo hoy rompe bastante con esos estereotipos, y precisamente por esto, es una auténtica maravilla. Son tres libros muy muy premiados y traducidos a muchos idiomas.

¿OS VENÍS A DESCUBRIRLA?



-Títulos: Yo quiero mi gorro (el primero que se editó), Este no es mi bombín (el segundo) y Encontramos un sombrero (el tercero)
-Escritos e ilustrados por: Jon Klassen
-Editorial: MILRAZONES

Ahora os reseñaré uno por uno, pero quiero aclararos que hay dos características comunes a los tres libros, y a las que deberéis prestar mucha atención:

-La ilustración en general. Fijaos en todos los pequeños detalles, porque la ilustración es más importante que el texto. De hecho, podríamos prescindir de él y entenderíamos la temática

-Las miradas en particular. Con las miradas de los personajes se entienden muchísimas cosas. Son absolutamente geniales




En este libro, un oso ha perdido su gorro, y está muy angustiado por ello. Es por eso que se pone a buscarlo.




Va preguntando a distintos animales si lo han visto, pero su respuesta siempre es negativa. Le pregunta primero a un zorro, y luego a una rana.

Nuestro protagonista no se rinde, así que sigue buscando. Es así como se encuentra a un conejo. Y entonces... pasa esto...




Como veis, estamos ante un conejo un poco mentiroso, y también ante un oso un poco ingenuo....

(Aquí, los niños que se dan cuenta de la situación, se empiezan a partir de risa, y le gritan al oso para que espabile...)

Prosigamos. El oso sigue buscando, y le pregunta a tres animales más, que tampoco lo han visto.

Visto lo visto, el animal se desespera y se pone triste, pensando que a lo mejor nunca más vuelve a ver su preciado objeto.




Estando tumbado,se encuentra a un ciervo, y ocurre esto...



Efectivamente, mientras el animal describía su gorro se ha dado cuenta de que... ¡ÉL YA LO HA VISTO!

(Aquí los niños siempre dicen algo como "Y ahora se da cuenta... Eso ya lo sabíamos todos...")




Nuestro protagonista se pone entonces a correr y a deshacer todo el camino andado... , hasta que se reencuentra con el conejo, al que le recrimina que él ha robado su gorro.

Es entonces cuando se echan ESTA MIRADA (si las miradas matasen...):



(Aquí los niños se empiezan a poner nerviosos, y se preguntan qué va a pasar...).

Pues bien, si no queréis saber el final, saltad directamente a la portada del segundo libro, porque lo voy a desvelar...

SPOILER: Justo después de esa mirada, nos encontramos con estas páginas, que  nos muestran a un oso muy contento.



Y el libro acaba de la siguiente forma....


(Aquí nos encontramos con dos clases de niños: Los muy inocentes, que entienden que el oso ha recuperado su gorro y el conejo se ha ido para otro lado, y  los menos inocentes, que se parten de risa porque no se pueden creer que el oso se lo haya comido. Da igual que tú les digas que eso de que se lo ha comido no lo pone el libro, que ellos lo tienen claro clarísimo).

¿Qué os parece? Ya os dije que no eran libros políticamente correctos....

Os reseño ahora el SEGUNDO de la saga:

En este libro la magia se produce porque el texto dice una cosa, y la imagen otra bien distinta.




El relato empieza cuando un pececito pequeño roba un bombín a un pez más grande. Y claro, como en el fondo sabe que eso le puede traer problemas, se autoconvence con que el pez estaba dormido, que no lo va a encontrar, que se va a esconder muy bien, que el pez grande nunca va a pensar que él ha sido... Ya os digo, autoconvencimiento puro y duro.





Es entonces cuando el animalito advierte a los lectores de que alguien lo ha visto, pero que no hay problema, porque el cangrejo le ha prometido que él no va a decir nada...


Claro que... el cangrejo es un poco mentirosillo, y la cara del pez grande no es muy amistosa que digamos... 

(Cuando ven esta imagen, los niños abren los ojos como platos, y empiezan a partirse de risa, pensando en lo que le espera al pececillo...)



Sigue el libro mostrándonos al pececillo, que sigue autoconvenciéndose de su acción de robar. Él sabe que eso está mal, pero se autojustifica diciéndose a sí mismo que ese sombrero le queda mejor a él que al pez grande...

Es entonces cuando llega a su destino listo para esconderse. El animal se siente muy feliz, porque ha conseguido su objetivo... (o eso cree él).



¿Y cómo acaba la cosa? Pues ya sabéis... Si no queréis descubrirlo, saltad a la siguiente portada...

SPOILER ALERT!!! En este caso el libro acaba con esta imagen, en la que se ve al pez grande con su sombrero



A diferencia del primer libro de la saga, aquí el final está algo más abierto, y los niños no tienen muy claro qué ha pasado. Hay algunos que llegan rápidamente a la conclusión de que el pez grande se ha comido al pequeño, y se acabó lo que se daba, pero otros tienen dudas...

¿Qué os parece este? Como veis, a diferencia de muchos cuentos tradicionales llenos de moralina, aquí el pequeño no vence al grande ni nada por el estilo. Se produce una justicia divina clara clara...


Y, vamos allá con el tercero... recientemente publicado. Este es el más dulce de la saga, pero no deja de ser genial. Las miradas vuelven a ser fundamentales.



El libro está dividido en 3 partes. La primera, llamada "El encuentro del sombrero" nos muestra a dos tortuguitas, que encuentran a la vez un sombrero.


Las dos se lo prueban, y a las dos les queda bien, pero deciden que no es justo que una lo tenga y la otra no. Al fin y al cabo lo han visto a la vez... Lo mejor es olvidarse de él...


Claro que... si os fijáis en la imagen, una de las tortugas se ha olvidado, pero la otra no para de mirarlo de reojo...



Con esa imagen acaba la primera parte, y da comienzo la segunda, que se llama "Mirando la puesta de sol".

Las dos tortugas miran la puesta de sol, y una le pregunta a la otra que en qué piensa. Esta le contesta que piensa en la puesta de sol. Acto seguido, le dice que en qué piensa ella, y responde que no piensa en nada...


Si veis la imagen, os daréis cuenta de que la tortuga sigue mirando de reojo al sombrero, así que eso de que no piensa en nada es un poco... mentira...

Aquí acaba esta parte, y empieza la tercera, llamada " Vamos a domir". En esta ocasión las tortugas se disponen a dormir, después de un largo día. Una se va quedando poco a poco dormida, y le pregunta a la otra si ella también duerme. La obsesionada con el sombrero le responde que sí que duerme, pero en la imagen vemos esto...




Le dice a su compañera que está soñando, que sueña que tiene un sombrero. De hecho, sueña que las dos tienen un sombrero, y que les sienta muy bien.

¿Cómo acaba la historia? 

SPOILER ALERT!!! Pues aunque la tortuga sigue obsesionada con el sombrero, toma esta decisión...





Como veis, se ve cómo las dos tortugas duermen juntas y el sombrero se queda solo. El libro da a entender que la amistad en este caso ha prevalecido sobre el amor por el objeto, aunque cada uno puede sacar sus propias conclusiones...

¿POR QUÉ ME GUSTAN ESTOS LIBROS?

De forma resumida, que esta entrada se está yendo de madre, os expongo las razones por las que considero que esta saga es una maravilla:

-Son libros que se salen de la norma de la literatura infantil, y precisamente  por eso, desgraciadamente generan rechazo en algunos adultos. En estos libros hay mucha ironía, un puntito maligno, hay mucha justicia divina...

-Las imágenes son muy muy expresivas, y tienen mucho peso. Además, cuando contradicen al texto producen auténticas carcajadas

-Son libros (sobre todo los dos primeros) que muestran los deseos más internos de cada uno de nosotros. Al fin y al cabo, si alguien nos quitara  o nos rompiera algún objeto muy querido, tendríamos muchas ganas de hacer alguna maldad. Está claro que no la podemos llevar a cabo, porque no está bien, pero internamente, si pudiéramos irnos al mundo de la ficción, es algo que querríamos hacer.

-En definitiva son libros que  entienden que el niño es un ser inteligente, y es capaz de entender que esto es ficción, y que en la realidad hay cosas que sí podemos hacer y cosas que no.


¿POR QUÉ SOMBREROS?

Si sois igual de curiosos que yo, os habréis hecho esta pregunta. ¿Por qué esta obsesión con los sombreros?

Pues, después de buscar y buscar, he encontrado una entrevista al autor, en la que responde a esta pregunta. 




Para los que no sepáis inglés, os traduzco (más o menos): Me gustan los sombreros en estas historias por muchas razones. Pienso que empecé porque son muy claros visualmente. Siempre quieres un problema visual en los libros ilustrados, y un sombrero, o la falta de él, es un problema claramente visual, con una solución visible. Mientras que hacía los libros, me gustó cómo de innecesarios son los sombreros. No es algo como el dinero o la comida, donde podrías tener una justificación para robarlos. Es todo sobre personajes que realmente quieren esto, así que esto se conviene en algo más personal".

¡¡¡MISTERIO RESUELTO!!!

(Yo esperaba algo más telenovelesco, en plan... "De pequeño se me quedó atascado un sombrero en la cabeza, y desde aquel día estoy obsesionado con ellos" o "Mi primer amor me regaló un sombrero" o "Los pesados de mis  padres siempre me regalaban sombreros en Navidad", pero bueno, se acepta pulpo como animal de compañía...)

Ahh, y el tipo de sombrero/gorro favorito del autor son ... LAS GORRAS.

La entrevista completa la podéis leer AQUÍ

Para terminar, os dejo distintas actividades que podéis hacer con la trilogía, que he encontrado en la página web de la editorial. Hay actividades de dibujo, un laberinto, actividades de emparejar, de seguir los puntos... Son muy chulas.

Las podéis DESCARGAR GRATIS, AQUÍ








Nada más por mi parte. Me despido por hoy.

Feliz día :)











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