viernes, 30 de septiembre de 2016

CONOCEMOS A AGENTE RICITOS, UNA RICITOS DE ORO MUY VALIENTE Y CURIOSA

¡¡¡Hola!!!

Seguro que muchos de vosotros, si no todos, conocéis a Ricitos de Oro, pero... ¿Quién conoce a Agente Ricitos?

Hoy os la voy a presentar. ¿Os venís a conocerla?




-Título: Agente Ricitos
-Escrito por: El Hematocrítico 
-Ilustrado por: Alberto Vázquez
-Editorial: ANAYA
-Edad recomendada según la editorial: A partir de 6 años (también se puede utilizar un poco antes)


Antes de comenzar la reseña de este libro quiero daros una recomendación. Es mejor que los niños previamente conozcan el cuento original de Ricitos de Oro, de Blancanieves, de Hansel y Gretel y del Flautista de Hamelín. Así, captarán mejor la gracia del libro.

Y, ahora sí, ¡COMENZAMOS LA RESEÑA!

Empieza el libro como el cuento original de Ricitos de Oro. Ya sabéis, los tres osos regresaban de dar un paseo cuando vieron que alguien se había comido o había probado la sopa, y se había sentado en sus sillas.




De repente, el osito ve a una niña tumbada en su cama, y claro, enfurece. Los tres osos deciden entonces darle una lección a la pequeña, así que la despiertan con unos fuertes gruñidos.

Ricitos se despierta sobresaltada, y muy muy enfadada. ¿A quién se le ocurre despertarla de ese modo? ¿Acaso no saben que con esos sustos a una persona le puede dar un ataque?

Los tres osos piden explicaciones a la niña y, por supuesto, ella se las da. 

Resulta que iba caminando por el bosque, cuando notó un fuerte olor a quemado, y claro, como la puerta estaba abierta pues decidió echar un vistazo

Además, aprovecha para decirle a los osos que ha tenido que arreglar las camas, porque se van a destrozar la espalda, y que la silla del oso pequeño es una porquería.




La niña sigue con sus explicaciones, y les dice a los osos que habían dejado un trapo de cocina al lado del fuego, y que si no llega a ser por ella se les hubiera quemado su casa de madera.

Y así, una vez que todo está aclarado, Ricitos se va de esa casa. Claro, que antes se lleva un táper de sopa y un tarro de miel por las molestias.

Nuestra pequeña protagonista sigue su camino. De repente, ve una casa muy curiosa. Se acerca y mira por la ventana. No hay nadie y, como siempre, los dueños se han dejado la puerta abierta... (qué manía de no cerrar la puerta con llave...).

Cuando entra en la casa ve 7 camitas muy pequeñas (¿Ya sabéis de quién es la casa?). También ve manchas negras en el suelo, y llega a la conclusión de que son manchas de carbón. Está claro que en esa casa viven enanos mineros.

La pequeña sigue curioseando y curioseando, cuando llegan Blancanieves y los 7 enanitos.

Los enanos se presentan, y le explican que Blancanieves no es ni su madre ni su novia, sino que vive con ellos y les limpia la casa.

Esto indigna mucho a Ricitos, que dice a los enanos que les debería dar vergüenza tener a Blancanieves para limpiar toda su porquería.




De repente, alguien llama a la puerta. Es una mujer, que vende manzanas rojas. Justo cuando Blancanieves va a coger una, la niña da la voz de alarma. Le pregunta a la mujer quién es y a qué se dedica, y es así como descubre que la mujer quiere matar a Blancanieves. Por supuesto, Ricitos llama a la policía.




Una vez más, la curiosidad de Ricitos ha salvado a alguien de morir. La policía le da las gracias, y ella se va muy contenta.

Sigue entonces su camino por el bosque, cuando se da cuenta de que unos niños van a entrar en una casa hecha de chucherías. (¿Sabéis quiénes son esos niños?).

La niña advierte a los niños que no se les ocurra entrar ahí, y claro, ellos no entienden nada. Entonces, Ricitos les explica que esa casa es una trampa, ya que en ella hay una jaula gigante para encerrar niños, un horno con tamaño de niño, una escoba de bruja... Vamos, que esa casa es la de una bruja malvada.

Por supuesto, la niña vuelve a llamar a la policía. Los agentes le vuelven a dar las gracias a la pequeña, y le comentan que necesitarían que alguien trabajara con ellos, y que ella es la candidata perfecta.

Pero a Ricitos eso de trabajar para la policía le parece un rollo, así que, en un principio, pasa.
Los agentes siguen insistiendo e insistiendo, y ella dice que lo pensará.




Días después vemos como nuestra protagonista salva a un montón de niños de morir por culpa del Flautista de Hamelín.

Ahora Ricitos no va con su ropa habitual, sino con su nuevo uniforme de superheroína.

Y así acaba el cuento, mostrándonos cómo ahora Ricitos se dedica a salvar a los más indefensos del bosque.





El libro es una maravilla. Es muy muy divertido tanto por su historia como por sus ilustraciones.

El texto tiene muchos puntazos, como es la bronca de Ricitos a los enanitos por su machismo, su indignación con los habitantes del bosque por no dejar las puertas cerradas con llave, su enfado con los enanos por despertarla de malos modos, etc...

Además, nos presenta a una niña que rompe con los estereotipos de las niñas en los cuentos. Aquí Ricitos es valiente, independiente, tiene un punto de mala leche tremendo, tiene un fuerte sentido de la justicia, le gusta ayudar a los demás, tiene intuición... Vamos, que es una superheroína.

Las ilustraciones tienen también muchísimos puntos de humor, además de ser muy expresivas. Mis favoritas son aquellas que muestran cabreada a Ricitos. Ya veréis sus caras de infinito desprecio hacia todo y hacia todos. Son impagables.

En resumen, un libro perfecto, que gustará tanto a los más pequeños como a los mayores de la casa.

Espero que os guste.

Un saludo y feliz viernes :) :) :)





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