martes, 10 de abril de 2018

"EL KOALA QUE PUDO", UN LIBRO SOBRE EL MIEDO A LOS CAMBIOS

Hola:

Si hay un elemento común a la inmensa mayoría de niños (y también de los adultos) ese es el de los miedos. Pensad si no en cualquier peque que conozcáis y os daréis cuenta de que, en algún momento, habrá tenido problemas con la oscuridad, con el hecho de quedarse solo, con los monstruos...

Un miedo muy frecuente es el relativo a los cambios, y es que los peques funcionan muy bien con  las rutinas. Cuando hacen día a día lo mismo se sienten muy seguros, pero claro, de vez en cuando hay que hacer cosas distintas, conocer a nuevas personas... Y aquí empiezan los problemas.

El libro que hoy os traigo, llamado "El koala que pudo" nos habla precisamente de esto. Los peques se sentirán muy identificados con el protagonista y verán que al final los problemas no son tan grandes.


¿OS VENÍS A CONOCER  A ESTE KOALA TAN ASUSTADIZO?

(PINCHAD EN LAS IMÁGENES PARA VERLAS MÁS GRANDES)



-Título: El koala que pudo
-Autores: Rachel Bright y Jim Field
-Editorial: EDELVIVES


Empieza el cuento presentándonos a Kevin, un koala australiano que vivía escondido entre ramas y más ramas.

Kevin era gris, suave, esponjoso y muy muy tierno. Con respecto a sus habilidades, lo que mejor se le daba era dormir, vivir en lo alto de los árboles y comer hojas de eucalipto. Aunque bueno, su mayor especialidad era la de quedarse completamente quieto.



Él consideraba que en lo alto de su árbol estaba completamente seguro. Para él, el resto del mundo era un tanto peligroso, lleno de ruido, caos y velocidad.

Es por eso que no pensaba moverse de su hogar ni cambiar nada de su rutina diaria.

Un buen día vino un tejón, ya que quería que Kevin jugara con él y sus amigos. Aunque el plan parecía divertido, el pequeño koala rechazó la propuesta. Le dijo como excusa que estaba muy ocupado, aunque el problema era que le daba miedo bajar de allí.



El resto de animales lo intentaron convencer, explicándole que no había nada por lo que preocuparse, pero nada, no consiguieron que este cambiara de opinión.

Desde lo alto, el animalito vio cómo los demás se divertían. Por una parte, pensaba que tenía que haber bajado, porque estaba harto de estar solo pero, por otra, le invadían los miedos, y se autoconvencía de que en su árbol estaba muy seguro.



Así, pasaron los días, las semanas y los meses. La vida de nuestro protagonista era siempre igual, sin ningún tipo de cambio....




De repente, un buen día ocurrió algo inesperado, algo que cambiaría a Kevin para siempre.

¿Qué pasó? Pues que un pájaro carpintero empezó a taladrar su árbol. El hogar del koala corría grave peligro.




Los animalitos del lugar le dijeron a Kevin que no había escapatoria, que tenía que soltarse del árbol sí o sí. Le dijeron que si saltaba ellos lo recogerían y no sufriría ningún daño. Pero nada, él estaba tremendamente asustado y se negaba de forma rotunda.



Pero como el pájaro seguía taladrando y taladrando, al final ocurrió lo inevitable: el árbol se derrumbó y el pequeño koala cayó al suelo.



¿Qué pasará entonces? ¿Cómo acabará esta bonita historia? ¿Cambiará en algo la vida de Kevin o todo seguirá igual que siempre? Pues tendréis que leer el libro para descubrirlo (ya sabéis que si necesitáis spoilers me los podéis pedir por redes sociales).


¿Qué os parece? A mi la verdad es que me encanta por varias razones:

-El miedo a los cambios se explica muy muy bien. Es muy probable que muchos peques se sientan muy identificados con el koala y con sus sentimientos. Además, también están muy bien reflejadas las consecuencias de esa actitud (el quedarse sin jugar, el aburrimiento...).

-Me gusta también el hecho de que se respeten sus miedos. Es decir, los amigos lo intentan animar día tras día, pero al final no lo obligan a hacer nada que no quiera hacer. Respetan sus decisiones, dándole tiempo para que vaya perdiendo el miedo. Es lo que se conoce como acompañamiento respetuoso.

-Con el final del cuento los niños podrán animarse a cambiar un poco su actitud, dándose cuenta de que los problemas al final no son tan graves. Son peores los pensamientos que la realidad.

-Por otra parte, las ilustraciones que acompañan al texto me parecen una auténtica maravilla. Jim Field utiliza una gama de colores muy bonita. Y el koala no puede ser más tierno. Me gusta mucho cómo el autor ha reflejado sus distintos estados de ánimo.


Poco más que decir. Espero que os guste y que os sea útil si conocéis a algún niño en esta situación.

Hasta mañana :)



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